Esta época del año presenta unos retos diferentes para líderes. Para muchos es un periodo de aumentada demanda de productos y servicios, mientras se duplican las demandas sociales y familiares. A continuación se encuentran unas sugerencias de Ken Blanchard y unas propias para optimizar la productividad y la celebración de estos días:
ENTRAR EN EL ESPÍRITU NAVIDEÑO: Esta es una época maravillosa en la cual las personas generalmente quieren sentirse bien y sentirse conectadas entre sí. Es un momento ideal para fortalecer el equipo y facilitar que todos se conozcan mejor. Es común durante las fiestas Navideñas que los jefes se recargan de trabajo, se llenan de compromisos y se ponen de malgenio. Los jefes pueden dañar las fiestas para sí mismos y para los demás con un exceso de malgenio, exigencias o estrés. Es la época de apoyarnos y aprovechar el tiempo y la oportunidad que tenemos para estar con nuestros compañeros y compañeras.
ENFOCARSE EN EL TRABAJO A LA MANO: Es importante en esta época ser muy claro acerca de las expectativas y las metas a realizar para mantener el negocio funcionando. Vale la pena repasar estas metas en el equipo funcional para asegurar que no se olviden en el calor de las celebraciones y las distracciones.
SER FLEXIBLE CON COLEGAS: Es el momento de tener un poco más flexibilidad con su gente en cuanto a la “eficiencia”, siendo esta la época de la eficacia. Un poco más tolerancia de llamadas personales, actividades sociales y necesidades familiares en estas semanas es una buena inversión para optimizar la productividad en todo el año entrante.
EVITAR MALAS NOTICIAS: Es mejor no utilizar estos días para dar malas noticias a sus reportes. No es el mejor momento de retroalimentación correctiva ni de resaltar los errores. Puedes guardar la corrección de obstáculos a la productividad para dentro de unas semanas.
SER CREATIVO/A CON LAS CELEBRACIONES: Su celebración no tiene que ser lujosa. Me conmovió profundamente el otro día cuando me enteré que el personal de la Planta de Barranquilla de Bavaria había decidido renunciar a su fiesta de celebración a favor de una donación a las personas afectadas por las inundaciones que están traumatizando a nuestro país. Muchas veces una actividad o reunión social con las familias, es mucho más impactante que un evento protocolario costoso.
Y con esto me despido de Uds. por este año con mucho cariño, mucho agradecimiento por los ratos que hemos compartido en persona o por correo, y muchos deseos que tengas una bendita y feliz Navidad y Año Nuevo.
Escrito por Gilbert Brenson-Lazan