Sentado aquí frente a mi computador este 31 de diciembre de 2011, me acabo de dar cuenta que hoy cumplo medio siglo – cincuenta años – de enviar una carta, nota o blog de año nuevo a un grupo de líderes de un tipo u otro. Antes no eran las 4000 personas que están recibiendo esta nota, más los mensajes siempre han tenido algo en común: nuestro éxito en el nuevo año depende directamente de lo que podemos aprender y aplicar en el nuevo año de nuestros éxitos y los éxitos de los demás en los años anteriores. De igual importancia son nuestras embarradas y las de los demás: ¿qué hubiéramos podido hacer diferente para tener mejores resultados?
Hoy todos y todas estamos inundados con consejos y resoluciones de año nuevo, más no hay mejor consejo que el que recibes de ti mismo/a después de reflexionar sobre qué ha funcionado bien hasta ahora en tu ejercicio del liderazgo y qué hubiera podido funcionar mejor si lo hubieses hecho de otra manera. A continuación te hago tres preguntas para estimular esta reflexión…hoy o en los primeros días de 2012:
¿ESTÁS EXIGIENDO COMPROMISO O CUMPLIMIENTO?: El buen líder logra cumplimiento porque exige y muestra compromiso con la meta y con los valores organizacionales necesarios para lograrla.
¿ESTÁS INSPIRANDO GANAS O GENERANDO MIEDO?: Cualquier persona puede ser obligada de hacer algo, presionada a rendir, manipulada para lograr un pseudo-consenso o avergonzada por haber incumplido. El buen líder inspira ganas y pasión por la excelencia por sus palabras y sus acciones, sin recurrir a la intimidación.
¿ESTÁS ENFOCADO/A EN GANAR O EN NO PERDER?: En el segundo tiempo de cualquier partido de futbol se nota claramente cuál equipo quiere ganar y cuál se está conformando con “tratar” de no perder. En cualquier universidad se nota quiénes están allá para adquirir las destrezas y conocimientos para tener éxito en su carrera escogida…y quiénes están allá porque la otras opciones son peores.
Gracias por tu compañía en 2011 y por todas sus cartas.
¡¡¡FELIZ 2012!!!
Escrito por Gilbert Brenson-Lazan